Aún recuerdo nuestro último abrazo, me apretabas tan fuerte y me llenabas de besos, mientras yo hacía un enorme esfuerzo por contener las lagrimas.
No quería soltarte, no queríamos irnos, podríamos habernos quedado horas en aquel pasillo, entre gente que iba y venía de prisa, mientras para nosotros el tiempo estaba detenido.
~[Miércoles 3, octubre, 2012]
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