Te llevaste mi alegría, tus ojos capturaron desde el primer instante mi tranquilidad y me la arrebataste, volviéndome completamente dependiente de ti.
Haces que me olvide de mí para pensarte, pasas todo el día en mi mente, y por las noches todo lo que puedo hacer es soñar contigo y nuestro esperado encuentro.
Te has convertido en todo lo que tengo, y eso que aún no eres mío
~[Lunes 3, diciembre, 2012]
No hay comentarios:
Publicar un comentario