sábado, 22 de febrero de 2014

No quiero que jamás pienses que jugué contigo, jamás te atrevas siquiera a imaginar semejante ridiculez, que no te quise, que no me importabas.
A ti te quise demasiado, como a nadie en mucho tiempo, me abrí a ti y te lo entregué todo, yo era capaz de cualquier cosa por ti, lástima que no lo vieras ni respondieras a tiempo.

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