domingo, 12 de octubre de 2014

~Dime qué has hecho conmigo, que ya no puedo pasar un sólo minuto sin pensar en ti, por las noches me desvelo imaginando que te tengo conmigo, ya no puedo ni comer; nada me satisface más que ese pequeño acercamiento que tengo a ti, a tu mundo.
Me inundan las dudas, me encantaría escuchar que me piensas tanto como yo a ti, que quieres estar conmigo, sé que en el pasado  no he sido muy buena, pero ya estoy preparada, por ti lo intentaría todo, haría que valga.


~Necesito irme lejos, escapar, huir de ti. Irme a algún lugar en donde mi mente no te alcance, donde mis pensamientos estén libres de tu nombre.


~Qué suerte la de aquellos que pueden verte todos los días, compartir tu alegría, contagiarse con tu risa, admirar tus bellos ojos y tu mirada tan distraída.
Busco maneras de acercarte a mí, una canción, un paisaje, un encuentro casual, algún camino que nos reúna.
Vuelvo a mirarte y descubro en el brillo de tus ojos los míos, estando tan cerca nuestra respiración se vuelve una, tus latidos agitan los míos. Te miro con temor, mientras que en tus labios se esboza una sonrisa.
Te acercas  a mí, me abrazas mientras acaricias mi rostro con tu mano, cierro los ojos y posas tus labios en los míos, me congelo, me siento volar por los aires.
Abro los ojos y ya te has ido, me encuentro sola, en esta habitación de paredes desnudas.
Las medicinas una vez más me han jugado una mala pasada.




[08. octubre. 2012]

No hay comentarios:

Publicar un comentario