Lo que más lamento es haber olvidado el sabor de tus besos, la manera en que tus labios presionaban tan fuerte y delicadamente los míos. Haber olvidado el tamaño de tus manos, la preciosa forma en que calzaban justo con las mías.
Me preguntan hasta cuando seguiré pensando en ti, anhelandote de esta manera, deseando poder encontrarte una vez más; yo creo que te querré siempre, que quizás siempre habrá una parte de mí que quiera estar contigo, aunque la otra quiera mantenerte lo más lejos posible, que tal vez te espere siempre, aunque no desee realmente que llegues.
Que a mí no me molesta si vas a estar con ella, si es lo que te hace feliz, es todo lo que deseo, yo jamás cortaría tus alas, aquellas que tanto me gustan, a pesar de que sé que en algún tiempo fuimos hechos el uno para el otro, y que nadie podrá llenarte como lo haría yo, acepto que quieras conocer a alguien más y divertirte por ahí, el amor no es egoísta, pero me gustaría mucho saber que al final del día es en mí en quien piensas, que desearías pasar las noches en vela conmigo, sería feliz al saber que después de todo te das cuenta de que es conmigo con quien quieres estar, y dejes de perder el tiempo con amoríos baratos.
No sé quien de los dos es más tonto, si tú por estar con alguien a quien no quieres, o yo por estar aquí queriéndote desde siempre y sin decirlo, quisiera saber cómo hacer para poder llegar a ti[...]
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